¿Alguna vez has tenido una visión sobre tu futuro? ¿Te has visto en él y tenías claro lo que querías ser, o hacer con tu vida? ¿Pensaste que se haría realidad?, espero que esas respuestas sean afirmativas, sinó dejenme darles un consejo, no vivamos la vida por vivir, sin una meta, sin un objetivo, sin algo en que basar nuestra existencia, no confundan esto con un sueño; de lo que estoy hablando son de metas reales que se puedan tocar y saborear, de las cuales puedas sacar provecho.

Empieza fijando en tu mente lo que quieres obtener, debe ser algo que deseas con muchas ganas, algo que siempre has querido tener y que debe ser tu objetivo primordial, para mí la base de una nueva etapa, tiene que ser algo real y que se pueda alcanzar; por ejemplo si te gusta escribir, quizá tu objetivo primario sea “ser el mejor escritor de habla hispana, o de tu país” para ello visualízate como tal, siente que ya lo eres, que estás sentado en tu escritorio frente a tu computadora escribiendo una nueva obra que será el Best Seller de ese momento, piensa que ya estás firmando las copias de tu nuevo libro, que estás en una entrevista televisiva por una de tus nuevas publicaciones, etc.

Una vez que tengas bien claro lo que quieres obtener o lo que quieres ser es hora de escribirlo ya que si no lo haces esto quedará solo en sueños, escribir es plasmar lo que deseas para que se haga realidad, escribe tu objetivo bien claro y con letra legible para que puedas leerlo y verlo si es posible todos los días eso va a ser tu motar, tu fuerza para continuar, para lograr tu meta.

Adicionalmente, luego de escribir tu meta primordial, debes dividirla en metas progresivas; es decir, fijarte metas pequeñas para ayudarte a conseguir el objetivo principal. Un ejemplo es que si deseas tener la casa de tus sueños, tus metas progresivas quiza sean las de primero encontrar el lugar perfecto, luego el dinero necesario para pagarla (pago inicial, credito hipotecario, etc), buscar el modelo de casa, etc. Recuarda que todo esto debe estar escrito y con fechas o plazos (1 año, 2 años, etc).

Cada mañana que te levantes revisa tu objetivo y metas progresivas para no olvidar lo que tienes que hacer, no pienses que solamente tenerlo escrito es suficiente, debes hacer ahora todo lo necesario por lograrlo, recuerda que el éxito propio depende solo de ti.

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