Quien diría que ya han pasado 20 años desde que el británico Tim Berners-Lee, en 1989, en el laboratorio CERN de Ginebra (Suiza), le dio vida al lenguaje de hipertexto, que permite navegar por el contenido de millones de servidores conectados a la red mundial en forma fácil. Internet y la ´www´ (world wide web, o sea, red mundial), son los ingenios más trascendentales que jamás alumbraran la mente humana, y me da la impresión de que no han hecho más que empezar a andar. Internet transformó la forma como vivimos, bastaría apagar Internet por unos minutos para ver el catastrófico impacto que generaría en todo el globo.

Un concepto general de la World Wide Web sería que es un sistema de documentos de hipertexto y/o hipermedios enlazados y accesibles a través de Internet. Con un navegador Web, un usuario visualiza páginas web que pueden contener texto, imágenes, vídeos u otros contenidos multimedia, y navega a través de ellas usando hiperenlaces.

La Web, tal y como la conocemos hoy día, ha permitido un flujo de comunicación global a una escala sin precedentes en la historia humana. Personas separadas en el tiempo y el espacio, pueden usar la Web para intercambiar- o incluso desarrollar mutuamente- sus pensamientos más íntimos, o alternativamente sus actitudes y deseos cotidianos. Experiencias emocionales, ideas políticas, cultura, idiomas musicales, negocio, arte, fotografías, literatura… todo puede ser compartido y diseminado digitalmente con el menor esfuerzo, haciéndolo llegar casi de forma inmediata a cualquier otro punto del planeta. Aunque la existencia y uso de la Web se basa en tecnología material, que tiene a su vez sus propias desventajas, esta información no utiliza recursos físicos como las bibliotecas o la prensa escrita. Sin embargo, la propagación de información a través de la Web (vía Internet) no está limitada por el movimiento de volúmenes físicos, o por copias manuales o materiales de información. Gracias a su carácter virtual, la información en la Web puede ser buscada más fácil y eficientemente que en cualquier medio físico, y mucho más rápido de lo que una persona podría recabar por sí misma a través de un viaje, correo, teléfono, telégrafo, o cualquier otro medio de comunicación.

La Web es el medio de mayor difusión de intercambio personal aparecido en la Historia de la Humanidad, muy por delante de la imprenta. Esta plataforma ha permitido a los usuarios interactuar con muchos más grupos de personas dispersas alrededor del planeta, de lo que es posible con las limitaciones del contacto físico o simplemente con las limitaciones de todos los otros medios de comunicación existentes combinados.

Como bien se ha descrito, el alcance de la Red hoy día es difícil de cuantificar. En total, según las estimaciones, el número total de páginas web, bien de acceso directo mediarte URL, bien mediante el acceso a través de enlace, es de más de 600.000 millones; es decir, 6 páginas por cada persona viva en el planeta. A su vez, la difusión de su contenido es tal, que en poco más de 10 años, hemos codificado medio billón de versiones de nuestra historia colectiva, y la hemos puesto frente a 1.000 millones de personas. Es en definitiva, la consecución de una de las mayores ambiciones del hombre: desde la antigua Mongolia, pasando por la Biblioteca de Alejandría o la mismísima Enciclopedia de Rousseau y Diderot el hombre ha tratado de recopilar en un mismo tiempo y lugar todo el saber acumulado desde sus inicios hasta ese momento. El hipertexto ha hecho posible ese sueño.

Como la Web tiene un ámbito de influencia global, se ha sugerido su importancia en la contribución al entendimiento mutuo de las personas por encima de fronteras físicas y/o ideológicas. Además de todo lo reseñado, la red ha propiciado otro logro sin precedentes en la comunicación como es la adopción de una lengua franca, el inglés, como vehículo a través del cual hacer posible el intercambio de información.

Como dato curioso veamos la pronunciación en diferentes lugares y lenguas:

En inglés, WWW. es el acrónimo de tres letras más largo de pronunciar, necesitando diez sílabas. En Douglas Adams puede recogerse la siguiente cita: “El World Wide Web es la única cosa que conozco de cuya forma abreviada se tarda tres veces más en decirla que su forma extendida.” |Douglas Adams| The Independent on Sunday, 1999.

La pronunciación castellana es: “uve doble, uve doble, uve doble, punto”. En algunos países en donde se habla español, como en México, se suele pronunciar “triple doble u, punto” o “doble u, doble u, doble u, punto”, en Perú, Argentina, Venezuela, Chile, Paraguay y Uruguay “triple doble v, punto” o “doble v, doble v, doble v, punto”, en Colombia “doble u, doble u, doble u, punto” y en otros países “tres uves dobles, punto”.

En Chino, la World Wide Web normalmente se traduce por wàn wéi wǎng (万维网), que satisface las “www” y que significa literalmente “red de 10 mil dimensiones”. En italiano, se pronuncia con mayor facilidad: “vu vu vu”.

Celebremos pues el feliz cumpleaños de las web haciendo buen uso de ellas. Desde aquí, nuestro modesto reconocimiento a los hombres que obraron el milagro de la universalización del conocimiento: los científicos Vint G. Cerf y Robert Khan, ambos iniciadores de la red de redes, y Tim Berners-Lee, inventor en marzo de 1989 de la www . Los tres fueron distinguidos en 2001 con el Premio Príncipe de Asturias de Invención Científica y Técnica. Fuente: El Tiempo, laopiniondemalaga, Wikipedia.

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